Torres Ocaranza nace en 1983 como una empresa de servicios de mano de obra que, con los años, se transformó y abrió el servicio de corte, doblado e instalación en la industria del acero.
Tuvo éxito por pensar en el problema de sus clientes y en cómo resolver la preparación de sus obras. Invirtió en maquinaria europea para ampliar el rubro y abrió un terreno industrial en la comuna de Lo Espejo.
A su propuesta de valor integró el suministro de acero. El crecimiento la llevó a abrir una planta en Calama, impulsada por la demanda y las exigencias de los clientes de la minería.
En paralelo integró conceptos de gestión basados en normas de calidad, seguridad y prevención, que se volvieron parte del ADN de la empresa.

